Respecto
al Voyager que aún se vende, hay grandes
diferencias en los diseños del exterior
y del interior. Los asientos de la segunda
fila son giratorios, tienen apoyabrazos integrado
y se puede colocar una mesa entre esos asientos
y el de la tercera fila.
Hay algunos detalles de calidad, como el
espejo interior para vigilar las filas traseras
la buena iluminación interior y el
compartimento portaobjetos que hay a lo largo
del techo.
Este compartimento del techo aloja dos pantallas
panorámicas, para que los ocupantes
de las filas segunda y tercera puedan ver
películas en DVD y conectar una videoconsola
u otro reproductor multimedia compatible.
Además, hay otros compartimentos portaobjetos.
Destaca la consola que hay entre los dos asientos
delanteros que tiene varios cajones y posavasos.
Entre otros elementos de equipamiento, podría
tener control de estabilidad, climatizador
de tres zonas, asientos de cuero con ajuste
eléctrico y calefactables, elevalunas
eléctricos en la segunda fila, encendido
automático de faros, mandos en el volante,
retrovisor interior con oscurecimiento automático,
programador de velocidad y navegador con mapas
en DVD y pantalla en color.
El portón finaliza en el suelo del
maletero, no hay marco inferior, lo que favorece
la carga del maletero.
Algunos de estos elementos serán de
serie (según versiones), otros estarán
disponibles como equipamiento opcional y otros
serán específicos para la versión
americana.
Actualmente, se vende un Chrysler Voyager
con dos carrocerías distintas: una
corta (4,80 m) y otra larga (5,10 m), ambas
con siete plazas.
Hay cuatro motores para elegir en el actual
Voyager, dos de gasolina (2,4 l de 152 CV
y 3,3 l de 174 CV) y dos Diesel (2,5 l de
143 CV y 2,8 l de 150 CV). Además,
hay versiones con tracción a las cuatro
ruedas.